rebaño

Foto: Jmendicute en Flickr

Parece que en la Enseñanza Pública andaluza no dejan de crecer los enanos, y no nos referimos a los chavales de primaria. Desde que se hizo público el borrador del ROC (Reglamento Orgánico de Centro) se han ido multiplicando las quejas del profesorado, que a estas alturas va a tener que plantearse hacer [Enlace bloqueado por la Tasa española AEDE]. De hecho en algunos centros se están organizando acciones de protesta conta el nuevo reglamento.

Los aspectos más ampliamente criticados son la limitación del poder decisorio del Claustro de Profesores, la asignación de nuevas prerrogatovas a la figura del Director de Centro y la reorganización de los Departamentos Didácticos.

Pero aún siendo tres buenas patas para armar un trípode, el malestar responde a la constatación de que la Consejería de Educación pretende continuar la alarmante deriva de los últimos años: burocratización de la práctica docente, menosprecio del profesor y contención presupuestaria.

Según la Junta el documento supone un avance hacia la autonomía de los Centros, aunque en la práctica el ejercicio de [Enlace bloqueado por la Tasa española AEDE] o a los equipos directivos. La dirección del centro adquiere capacidad sancionadora ante sus compañeros, puede crear o eliminar departamentos o puede aprobar el Plan de Centro ‘oído el Claustro de Profesores’, que no tendría capacidad decisoria sobre el mismo. Se le da la potestad de elegir a los jefes de departamento, y por tanto a los miembros del ETCP, y se erige en ‘director pedagógico’, lo que le capacita para intervenir en la forma como cada cual da sus clases.

La reorganización de los departamentos levanta también ampollas al comprobarse el nulo rigor pedagógico (y cicatero rigor presupuestario) con que se ha concebido. Seis departamentos que agrupan caprichosamente las asignaturas, llegándose al esperpento de crear un departamento científico-tecnológico que agrupa a cinco asignaturas y deja fuera a las matemáticas, que merecen un departamento en exclusiva. O al insulto de agrupar en otro el dibujo (sic), la música y la educación física. A quienes llevamos toda una carrera tratando de dignificar las antes llamadas ‘marías’ la medida nos manda un claro mensaje, no precisamente alentador.

En realidad la medida no busca otra cosa que reducir gastos al eliminar jefaturas de departamento, que a su vez se traducirá como menos profesores en los colegios e institutos.

Por otro lado aparecen los fantasmagóricos departamentos ‘de formación e innovación educativa’ y de ‘evaluación y calidad’, que pueden traducirse como el trágala del nefando Plan de Calidad, rechazado masivamente por los trabajadores de la enseñanza.

Mientras tanto, la Consejera Moreno se ufana de haber entregado los primeros portátiles a los chavales de quinto. No puedo menos que recordar la frase de un compañero: ‘Los (sistemas educativos) pobres compran ordenadores; los ricos contratan profesores’.

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