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Calificar, evaluar.

Imagen tomada de: http://disposicionesadicionales.blogspot.comJuanjo Muñoz, profesor de Filosofía curtido en el IES Antonio Domínguez Ortiz, en el barrio de las Tresmil de Sevilla y co-responsable de varios proyectos innovativos publica sus dudas sobre la conveniencia de poner notas y abre una discusión que da para mucho.

Me ha llamado mucho la atención la idea que propone José Luis Castillo sobre evaluación integrada en el proceso de aprendizaje.

Foto Claudio Álvarez - El País

El Colectivo Baltasar Gracián acaba de hacer público un artículo en el que muestra su preocupación por el publicitado Pacto de Estado por la Educación propuesto por el Gobierno. Desde la perspectiva del enseñante de izquierdas analiza las razones por las que sean cuales sean los planteamientos básicos y la posible formalización de ese pacto, debemos estar alertas ante un posible nuevo retroceso de la Escuela Pública en varios frentes: niveles de exigencia, financiación, autonomía del profesorado, democratización y dignificación de su papel. Aunque algunas de sus referencias específicas aluden a la Comunidad de Madrid, lugar donde el colectivo centra su actividad, la argumentación es igualmente válida en el resto del Estado.

Su conclusión es así de rotunda:

No se trata de hacer augurios ni profecías. Sí de no olvidar la experiencia de trances pasados. Cada vez que desde la «izquierda» se ha propuesto un «Pacto de Estado», siempre ha sucedido la misma dejación de la responsabilidad pública; de modo que algo sabemos con seguridad: se llegue o no a su firma, al final, la idea que la derecha tiene del Estado y de sus intereses habrá dado algunos pasos adelante, mientras que los derechos y conquistas sociales los habrán dado hacia atrás. La siguiente batalla por recuperar lo perdido habrá que iniciarla desde la línea de retroceso antes pactada.

El Colectivo Baltasar Gracián publica desde 2002 la revista Crisis y reivindica, como expresa en su lema, la reconstrucción de la Enseñanza Pública

Artículo en El País sobre las dificultades para encontrar directores en los centros educativos españoles

Al parecer, se trata de una sencilla ecuación: «Demasiada responsabilidad y escasa valoración social y económica. El ratio responsabilidad/valor es demasiado elevado». Así explica Iñaki Zurutuza, director del instituto Alaitz, de Barañain (Navarra), por qué es tan difícil muchas veces que los profesores quieran asumir la labor de dirección de los centros públicos: el 75% de los directores de colegios y el 50% de los institutos públicos navarros fueron nombrados el año pasado por la Administración por falta de candidatos. En el País Vasco, ese porcentaje fue del 70%. En Baleares es el 60%; en Cataluña, el 58%; en Galicia, el 40%.

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pizarra

Cuando apareció el buscador Google nos encantó por varias razones: su algoritmo capaz de discriminar webs interesantes de las que no lo eran, su política de insobornabilidad (una empresa no podía comprar una mejor posición en las búsquedas) y lo ligero de su página de inicio. En la era de los portales, aquellas pesadas páginas llenas de información y publicidad, Google ofrecía una caja de búsqueda, un botón ‘Buscar’ y pare usted de contar. Se convirtió tan rápidamente en la página de inicio de casi todos que para muchos Internet pasó a llamarse Google. No exagero, lo he oído más de una vez en la sala de profesores.

Conscientes de que esa ligereza era una de las claves de su éxito nunca han atosigado desde su web con los diferentes servicios que han ido añadiendo al buscador. Muchos ni siquiera han considerado nunca necesario hacerse una cuenta en Google (¿para qué, si puedo usarlo sin registrarme?). Sin embargo la colección de servicios a los que se tiene acceso como usuario registrado hace muy recomendable dar ese paso.

Hace varios cursos que uso algunos de esos servicios para organizar mi trabajo y por si os sirve de algo mi experiencia os dejo algunas pistas. Ver texto completo »

And the winner is…

ganas

El mes pasado se publicó en BOJA la adjudicación de la compra de microordenadores para Educación Primaria. La cosa nos va a costar 5.400.000 € que se van a repartir entre El Corte Inglés (4,2 millones de euros) y una empresa sevillana, Informática Graef (1,2 kilos).

En su día ya dije lo que pensaba de la medida y nada de lo ocurrido desde entonces me ha hecho ver las cosas de otro modo.  Ahora encima sabemos que ese gasto no se empleará para reforzar el tejido productivo en el sector informático local. Pero en fin, al menos nos explicamos por qué en El Corte Inglés tenían tantas Ganas de otoño.

La clase, de Laurent Cantet

La clase

La mayor parte de las películas que tienen la educación como tema o las aulas como escenario son un horror. En especial las de Hollywood, pero no son las únicas. Probablemente la peor de todas sea El Club de los Poetas Muertos, en reñida competición con Mentes peligrosas. La primera por mesiánica y la segunda por confundir labor educativa con disciplina cuartelera. A otras como El director o Curso de 1984 las dejo al margen porque son lo que pretenden ser: entretenimiento barato. Pero las que se toman en serio a sí mismas deberían al menos tener algo de verdad en ellas.

De las pocas que sirven para algo, destaco dos: la preciosa Hoy empieza todo y la más reciente La Clase (Entre les murs), del francés Laurent Cantet.

La clase se limita, y no es poco, a mostrar lo que ocurre en un aula cualquiera de un instituto de París en la actualidad. No es un documental, pero lo parece. Apenas reconoces una trama, pero está ahí abriéndose paso con toda naturalidad. No hay héroes, no hay villanos, no hay moralejas. Sólo una cámara y la aventura cotidiana de enseñar y de aprender.

La película fue Palma de Oro en Cannes el pasado año.

Si quieres descargártela, hay varias versiones en estos enlaces

¿Tienes alguna peli favorita sobre el tema? Compártela en los comentarios.

¡Hola, mundo!

¿Cuántos trabajadores de la enseñanza hay en Tarifa? Si sumamos los centros de educación Infantil, de Primaria, de ESO, post-obligatoria, de Adultos y las diferentes academias privadas nos daremos cuenta de que nuestro número nos convierte en una fuerza social importante. Pero al mismo tiempo la propia naturaleza de nuestro trabajo, la mayor parte del tiempo encerrados en el aula con escasa relación con otros sectores productivos y culturales de la ciudad, y la falta de comunicación entre los centros educativos hace que esa fuerza se diluya y resulte poco visible. Ver texto completo »